Psicología

Miedo a triunfar

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Escrito por Todo Ocio

Miedo a triunfar: El fracaso del éxito

 

La opinión más extendida acerca del sufrimiento y la enfermedad psíquica considere que las personas pueden llegar a enfermar cuando ven frustrados sus deseos, por ejemplo, ante la imposibilidad de un amor, de concebir un hijo o de desarrollar un proyecto profesional. Sin embargo, resulta difícil entender que algunas personas se vuelvan infelices, e incluso enfermen, al ver cumplidas sus aspiraciones. Pero ocurre.

 

Sigmund Freud, en su artículo ‘Los que fracasan cuando triunfan’, comenta que, en ocasiones, ciertos hombres se sienten mal precisamente cuando se les cumple un deseo hondamente arraigado y perseguido durante mucho tiempo. Y lo ilustra con el siguiente ejemplo: un profesor universitario había alimentado durante muchos años el comprensible deseo de convertirse en sucesor de su maestro. Cuando, tras el retiro del anciano, los colegas le comunicaron que lo habían elegido como su heredero, empezó a intimidarse, empequeñeció sus méritos, se declaró indigno de desempeñar el puesto y cayó en una melancolía que durante algunos años lo inhabilitó para cualquier actividad.

 

ALGUNOS EJEMPLOS

A veces, el temor de ver satisfecho un deseo soñado hace que el sujeto ponga trabas para ese final feliz. Tres casos son:

 

EL ESTUDIANTE que se encuentra sólo a una asignatura de terminar su carrera y pospone indefinidamente el examen.

 

EL JOVEN que se extraña de que cuanto más dinero gana, más gasta. Además, siempre había pensado que no le pasaría lo mismo que a su padre, que se conformaba con unos ingresos muy ajustados que le impedían ahorrar. El hijo podía hacerlo, pero algo le induce a gastar de forma desmedida.

 

EL HOMBRE que cree que no puede sobrevivir en años al padre, es decir, que no debe vivir más allá de los años que alcanzó su progenitor.

 

La búsqueda del triunfo

Superar al padre

Freud reconoce que el sentimiento de culpabilidad participa en la explicación de los conflictos. Mientras el deseo de superar al padre se mantiene como una fantasía inconsciente, no plantea casi problemas. Las dificultades aparecen cuando el sujeto, en la realidad, lo logra, ya sea en su situación laboral, económica, etc. La culpabilidad por esa supuesta superación puede hacer que fracase en su búsqueda del éxito. Entonces, puede abandonar lo conseguido, como si no pudiera esperar del destino algo tan bueno.

 

¿Por qué esa culpabilidad?

¿Acaso cualquier padre no se sentiría orgulloso de los logros de sus hijos? Se trata de algo distinto. Para Freud, el deseo de mejorar al padre se relaciona con las críticas que el niño le dirige: ‘Yo lo haría mejor que tú’. Pero al unirse al afán de superarle con el sentimiento de culpa por desear dejarle en peor lugar, el sujeto elige, de forma inconsciente, fracasar cuando triunfa.

 

 

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Todo Ocio

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