Psicología

Las esperanzas ciegas de Prometeo

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Escrito por Todo Ocio

Las esperanzas ciegas de Prometeo

 

Prometeo: —He hecho que termine para los mortales la no previsión de la muerte.

Coro: ―¿Habiendo encontrado qué medicamento para esta enfermedad?

Prometeo: ―Les he inculcado esperanzas ciegas.

Coro: ―Es un regalo de gran utilidad el que hiciste a los mortales.Esquilo. Prometeo encadenado(Tragedia griega)

 

Fragmento Tesis Ana Belén Jordá Llopis

Prometeo enseñó a los seres humanos la verdad: son mortales, es decir, somos mortales. Según la antigua y verdadera concepción griega, somos insuperablemente mortales. Definitivamente mortales. Saberlo es difícil, se convierte en una enfermedad que requiere de algún remedio. Algo que nos ayude a superar esta realidad aplastante.

Ese remedio Prometeo lo encontró y se lo entregó a los humanos. Les inculcó las ?esperanzas ciegas?. Misteriosa esperanza que no puede ver. Esperanzas ciegas que no pueden ver la realidad. Esperas oscuras e inútiles. Armas inoperantes con las cuales los humanos tenemos que enfrentar nuestra real condición de finitos.

Con las esperanzas ciegas la condición humana se nos hace más llevadera. Y de otra manera, ¿nos sería insoportable?

Las esperanzas ciegas de Prometeo

La verdad que transmite Prometeo, acerca de nuestra finitud, nos aplasta (a menudo) y el contrapeso para equilibrar esta realidad consiste en aferrarse a estas esperanzas ciegas. ?Muchas veces, me sorprendo pensando que quizás pueda vencer la vejez y la muerte, quizás conmigo la realidad se equivoca.? (testimonio)

Y estas esperanzas ciegas, que no ven nada, sin embargo, se relacionan y se integran, con todo lo que el ser humano hace o puede hacer con su vida. Todo aquello que le permita trascender (y seguir viviendo después de la muerte).

*En una oportunidad le pregunté a mi médico por qué me prestaba tanta atención y cuidado, y se pasaba horas sólo conversando conmigo, y me dijo que yo todavía no me daba cuenta pero él sabía que iba a trascender a través mío, y ahora, veintisiete años después de conocerlo, me doy cuenta que es verdad. Es exactamente así, no he olvidado ninguna de sus palabras ni de sus observaciones o consejos, ni dejo de transmitirselos a otros.? (testimonio)

El ser humano descubre que son muchas las formas de trascender y seguir viviendo a través de sus creaciones, o a través de los otros.

*Una amiga, autora y creadora de hermosos libros, me dijo antes de morir: ?Prestále atención a mi obra, fijate si sigue viviendo?. Y resulta que pasan los años y le sigo prestando atención a la evolución u olvido de su obra.? (testimonio)

El miedo a morir se transforma en una experiencia que nos permite sentir, con agudo realismo, el valor que tiene nuestro tiempo de vida, ahora.

Las esperanzas ciegas de Prometeo

 

*Quiero tiempo, necesito tiempo, es de tiempo que quiero ser rica.? (testimonio)

Podemos cambiar nuestro vínculo con el tiempo, con el dinero, con nuestra profesión, con nuestras tareas existenciales, incluso con los estilos de vida en los que peligrosamente podemos quedar hipotecados eternamente. Podemos cambiar infinidad de cosas, pero el verdadero riesgo de la vida adulta es quedar hipotecados, enquistados, detenidos en cuestiones pendientes y sin resolver.

*Tengo cuestiones pendientes, algunas son traumáticas, y por otro lado se repiten peligrosamente. La repetición es destructiva y cada vez tengo menos tiempo para poder elaborar ese segmento de la realidad de nuestra vida. A veces, siento realmente miedo de atacar proyectos lindos y hacer un zafarrancho, porque no puedo tener una visión y una actitud más coherente con la edad y la importancia de la cuestión. ¡Atención! Me digo.? (testimonio)

Algunos/as nos preguntamos: ¿qué cambios deberíamos hacer en nuestras vidas? Cambios que fueran coherentes con esta conciencia de vulnerabilidad y finitud, y también… ¿qué cambios ya no podemos hacer?

*Reconozco que soy capaz de quedar atrapada en situaciones que sé que no van a cambiar y sin embargo insisto, como pedirle peras al olmo. Mi médico decía que era un problema oftalmológico. Me decía: “ud. no ve bien, es un olmo”? (testimonio)

Tomar conciencia de nuestras limitaciones, aceptarlas, nos ayuda a dejar de exigir lo que no vamos a alcanzar, y que nos permite darnos cuenta de lo que sí tenemos, y todavía estamos a tiempo de desarrollar. Es un modo de ayudarnos a crecer y alcanzar logros posibles.

Tomar conciencia de nuestra vulnerabilidad como seres humanos y de nuestra finitud, es un modo de aprender a vivir más profunda, más intensa y más significativamente. Y ese es un modo de trascender. No es necesario vivir repitiendo: me voy a morir, me voy a morir, me voy a morir. Es necesario saberlo.

*Porqué? Comprometemos mucho tiempo vital y mucha energía construyendo pactos o formaciones de compromiso, para adaptarnos a una realidad donde el límite real es la finitud, y sin embargo, vivimos pretendiendo que no existe.

*Yo creía que mi amiga María Rosa era eterna, no podía ni pensar la vida sin ella. Sin embargo, muy dueña de su libertad, se murió sin molestar mucho y se fue de muerte, o sea sin retorno. Y ya van dos años y yo sin creerlo del todo. A veces, pienso que me hizo una broma y estará escondida en algún lado.? (testimonio)

La muerte, que es parte de la vida, es una realidad que, en tanto negada, siempre nos sorprende y nos asalta. Es una realidad que necesitamos negar para poder vivir y cuando aparece y vuelve, porque vuelve, entonces sentimos que nos asalta. Entonces pasa lo que Freud llamó ?el retorno de lo reprimido?, que es inevitable.

¿Será que la conciencia de muerte no está integrada a la vida lúcida, como algo sustancial? ¿Será que no nos damos cuenta que es parte de una continuidad constitutiva, estamos atrapados/as en una carrera perdida de antemano?.

Eso es si padecemos de las esperanzas ciegas de Prometeo. ¿Queremos negar u olvidar que nos vamos a morir?

*¿Para qué necesito saberlo? diría mi papá, ¿en qué me cambia?? (testimonio)

Nuestra vulnerabilidad aumenta, y nuestros sentimientos de inseguridad recrudecen, amarrados a esta incapacidad para enfrentar el dolor de envejecer. El espejo nos devuelve una imagen primera de cómo comenzamos a ajarnos, o bien llamemosle, nuestra inevitable decadencia.

Creo que vivimos con muchos malentendidos con respecto a lo que es la vida misma. Malentendidos que se transforman en obstáculos que nos impiden ver la vida en sus alcances y sus límites.

*Sí, son muchos los malentendidos, sobre todo cuando nos empecinamos en cambiar algo que no queremos reconocer que no puede cambiar, que no tiene cambio posible. Nos desesperamos, nos equivocamos, nos sentimos impotentes y tontos. ¡Ay! como cuesta alcanzar la sabiduría.? (testimonio)

Memoria y Balance

Hagamos un balance de nuestra vida, algo rápido que nos permita enterarnos y saber qué cosas tenemos pendientes y arrastramos sin resolver, como si fuéramos eternos.

*Yo sé que no soy eterna, lo sé, ví morir a otros en un suspiro. Y trabajo para que mi vida esté lo más resuelta posible y mis hijos no hereden mis causas sin resolver, porque los problemas pasan de una generación a la otra. Yo todavía tengo que lidiar con cuestiones que me dejó mi vieja, como, por ejemplo, ser feliz y aprender a envejecer.? (testimonio)

Memoria activa es recordar, volver a sentir. Recordar nos sirve para aprender, cuando aprendemos de la experiencia, maduramos. Madurar es aprender a replantearnos qué queremos y qué no queremos más para la etapa en la que estamos de nuestra vida, para nosotros y para otros también. En qué ponemos el foco, la energía, el tiempo. Cómo sustraernos del malestar ese que no queremos seguir transitando y cómo transformar ese malestar cuando es imposible de modificar.

Madurar es preguntarnos: ¿qué vínculos podemos reparar todavía en vida? ¿estamos a tiempo? y ¿cuales no podemos, o bien, podemos sólo repararlos dentro nuestro?

*Saber que soy capaz de reparar me da paz. Si destruyo o ataco y me lleno de culpa, reparar es saber que esos daños no son irreversibles, se puede alivianar el peso de lo sucedido.? (testimonio)

En memoria y balance, también se incluyen otras preguntas, por ejemplo: ¿Qué duelos tenemos pendientes? o sea, ¿qué pérdidas no hemos resuelto aún? Madurar es aprender a resolver pérdidas.

Pensar la muerte es pensar la vida . Pensar, hablar, reflexionar sobre la muerte, es reflexionar sobre la vida. Cuanto más profunda y auténtica es mi conciencia de finitud, más amplia es mi conciencia de transitoriedad y vulnerabilidad. Me refiero a mi propia vulnerabilidad, a mi precariedad en tanto persona, y la de todos los que me rodean. No es una tarea fácil ni sencilla, pero no nos fue dado lo fácil..

Nuestra vida incluye nuestra muerte, vivir es morir, inevitablemente. Nuestra vida y nuestra muerte son parte de un proceso ineludible. Proceso, proyecto, y Tarea.

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Todo Ocio

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