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Disfunciones sexuales

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Escrito por Todo Ocio

Disfunciones sexuales  

El término disfunciones sexual hace referencia a las alteraciones de alguna o algunas de las fases de la respuesta sexual y a aquellas situaciones en las que aparece dolor en la relación sexual. En el origen de las disfunciones están involucrados los aspectos físicos y psicológicos.

Para que se produzca una disfunción sexual tiene que haber malestar en la persona o crear problemas en la relación interpersonal.

Disfunciones sexuales Causas Orgánicas

Sistema Cardiovascular:
Enfermedad oclusiva aortolítica.Disfunción en la erección.
Arterioesclerosis.Disfunción en la erección.
HipertensiónDisfunción en la erección y fracaso eyaculatorio.
Infarto de miocardio.Disminución del interés y actividad sexual.
Sistema Endocrino:
Insuficiencia suprarenal (E. Addison).Alteración del interés sexual.
Hiperfunción suprarenal (S. Cushing).Alteración del interés sexual. Disfunción de la erección.
Diabetes mellitus.Disfunción de la erección. Fracaso eyaculatorio. Eyaculación retrógrada.
Hipogonadismo.Pérdida del interés. Disfunción de la erección. Fracaso eyaculatorio.
Hipopituarismo.Alteración del interés.
HipertiroidismoHipersexualidad. Disfunción de la erección.
Tracto Genito-Urinario:
Enfermedad de Peyronie.Disfunción de la erección. Erección dolorosa.
Priapismo.Disfunción eréctil.
Prostatitis.Eyaculación dolorosa. Erección dolorosa.
Enfermedades venéreas.Dolor en la eyaculación.
Sistema Músculo-Esquelético:
Artritis.Alteración en la fase de caricias.
Sistema Nervioso: 
Accidente cerebro-vascular.Disminución del interés sexual.
Accidente cerebro-vascular. Lesiones lóbulo-frontal.Desinhibición.
Lesiones de la médula espinal.Disfunción de la erección. Fracaso eyaculatorio.
Esclerosis múltiple.Disfunción eréctil.

Disfunciones sexuales Causas Psicológicas

Factores personales

– Ansiedad o angustia asociada a las interacciones sexuales.

– Inadecuada educación sexual.

– Miedo anticipado a la relación sexual.

– Experiencias sexuales traumáticas.

– Creencias erróneas a cerca de la sexualidad y los comportamientos sexuales.

– Actitudes negativas hacia la sexualidad.

– Inseguridad temprana en el papel sexual.

– Fracaso fortuito previo.

– Miedo a la intimidad.

– Ansiedad por el rendimiento.

– Anticipación del fracaso.

– Adopción del “rol del espectador”, es decir estar más pendiente del desempeño durante las relaciones sexuales que del disfrute de las mismas.

Factores relacionales

– Expectativas no razonables ante las relaciones sexuales.

– Disfunción en el compañero/a.

– Pérdida de la atracción en la pareja.

– Desavenencias en la relación general.

– Diferencias en las actitudes hacia el sexo o preferencias sexuales.

– Falta de comunicación o de confianza en la pareja.

Juego erótico restringido.

– Alteración general en la relación de pareja por circunstancias adversas (económicas, familiares, sociales, ambientales…).

Tratamiento

Hay que saber que…

El tratamiento más adecuado de las disfunciones sexuales es la combinación multidisciplinaria rigurosa de lo orgánico, lo psicológico y lo relacional.

No es posible aún plantear terapias únicas para las disfunciones sexuales, ya que no se puede limitar la solución de un problema disfuncional a la reacción local genital, la respuesta sexual no solamente compromete múltiples estructuras orgánicas, sino que depende de las vivencias personales, la autoestima, los sentimientos, la interacción entre las parejas y sus propias problemáticas, además del contexto físico y psicológico.

También hay que tener en cuenta que la sexualidad es una vivencia compartida la mayoría de las veces con otra persona y ésta, la pareja, es de suma importancia en el tratamiento de cualquier disfunción sexual.

– Terapias que requieren tratamientos médicos: fármacos e intervenciones quirúrgicas.

– Terapia sexológica individual: es el recurso indicado para los/as pacientes con antecedentes de traumas sexuales, trastornos relacionados con la imagen corporal o el temor a la intimidad o al envejecimiento.

– Terapia sexológica de pareja: es el método más eficaz cuando hay problemas vinculares, dificultades en la comunicación o cualquier otra alteración de la intimidad. No obstante, una vez solucionadas estas condiciones, puede ser necesario implementar un tratamiento dirigido concretamente a restablecer el contacto sexual.

La clasificación de las disfunciones sexuales

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) clasifica las disfunciones sexuales de la siguiente manera:

A. Desórdenes de la fase de deseo sexual.

B. Desórdenes de la fase de excitación sexual.

C. Desórdenes de la fase del orgasmo.

D. Desórdenes sexuales por dolor.

Esta clasificación tiene mucha relación con las fases de la respuesta sexual descritas por Masters y Johnson: excitación, meseta, orgasmo y resolución. En cualquiera de estas fases puede presentarse un trastorno que modifique el curso de la respuesta sexual al igual que un trastorno inicial en una de las fases puede dar como resultado que aparezcan problemas en las demás.

También hay que tener en cuenta que la respuesta sexual no sólo son las múltiples respuestas del cuerpo, sino que depende de las vivencias personales, la autoestima, los sentimientos, la interacción con la pareja sexual y el contexto que influyen en la aparición de las disfunciones sexuales en cualquiera de las fases.

A continuación se presentan las disfunciones sexuales más frecuentes clasificadas en función de la fase de la respuesta sexual donde más influyen.

Trastornos del deseo sexual

Características generales

Para que la estimulación sexual produzca excitación, es muy importante que aparezca una fase previa de deseo sexual. Cuando ésta no aparece y pierde el apetito sexual no se desea el contacto, por lo que es muy difícil experimentar suficiente estimulación para pasar a las siguientes fases de la respuesta sexual (excitación, meseta, orgasmo y resolución).

La estimulación física (caricias, besos, etc.) o psíquica (fantasías, sueños, pensamientos, presencia de una persona por la que se siente atracción, etc.) pueden favorecer la aparición del deseo, aumentando considerablemente la capacidad de nuestro cuerpo para reaccionar ante dichos estímulos.

Siempre hay que tener en cuenta la disposición emocional y cognitiva que permite a la persona sentirse receptiva a los estímulos sexuales, como el cansancio, el estado de ánimo, miedo al embarazo, etc.

Deseo sexual inhibido

Descripción

Falta de interés en las cuestiones sexuales, hasta tal punto que la persona no busca la gratificación sexual aunque se encuentre disponible y tenga intacta la capacidad física de respuesta sexual. Se caracteriza por pobreza o ausencia de fantasías y deseos de actividad sexual.

Es importante matizar que una falta de deseo sexual por si mismo no es disfuncional a no ser que la persona no acepte este sentimiento. Es decir, sólo se considera un problema cuando no es una opción voluntaria y provoca malestar personal o en la relación de pareja.

Se diferencian:

– Deseo sexual inhibido primario, cuando la falta de interés sexual siempre ha existido en la persona.

– Deseo sexual inhibido secundario, cuando se ha desarrollado con posterioridad y la persona ha experimentado deseo sexual alguna vez.

– Deseo sexual inhibido selectivo, cuando se inhibe la capacidad de desear a una pareja en especial, mientras que el interés sexual se mantiene con otras personas.

Por lo general las personas con una libido disminuida muestran escaso interés por iniciar una relación sexual, no puedan gozar y están apáticas; aunque en ocasiones se prestan a ellas motivadas por otro tipo de gratificaciones como el placer que se observa en la persona amada, el estrecho contacto de ese momento o para evitar problemas de pareja.

También es común que ante la insistencia de acercamiento íntimo de la pareja la persona empiece a evitar o postergar los encuentros sexuales ayudándose de maniobras distractoras, justificantes y excusas (cansancio, dolores de cabeza, molestias físicas…) ya sean de manera consciente o inconsciente.

En otras personas el rechazo y la inhibición es tan completa que hacen todo lo posible por evitar el contacto, eliminando la sexualidad de su vida cotidiana.

La inhibición del deseo sexual se da tanto en mujeres como en varones, aunque es menos frecuente en ellos y rara vez acuden a consulta por este problema.

Trastornos de la excitación sexual

  Características generales

En el varón la excitación se manifiesta por: erección del pene, elevación de los testículos, erección de los pezones y expulsión del liquido preeyaculatorio. La erección en el varón no es algo instantáneo ni obligado una vez que se presenta un estímulo sexual, sino que en muchos casos es necesario un tiempo para que progresivamente se vaya produciendo. Es más, el ritmo de la erección del pene puede cortarse como consecuencia de distracciones, preocupaciones, miedo a perder la erección, etc.

En la mujer la excitación sexual se manifiesta por: erección del clítoris, lubricación vaginal, aumento de la longitud de la vagina, engrosamiento de los labios, erección de los pezones y aumento del tamaño del pecho.

Los trastornos de la excitación se caracterizan por la persistente o recurrente inhabilidad para obtener una excitación sexual adecuada, lo cual se traduce por una falta de excitación sexual general o genital (defectuosa lubricación) u otras respuestas somáticas.

Disfunción eréctil o impotencia

Descripción

La disfunción eréctil, también llamada impotencia, es la dificultad o imposibilidad que tiene el varón para alcanzar o mantener una erección lo suficientemente firme para poder llevar a cabo la penetración.

Esta disfunción puede aparecer a cualquier edad y tiene distintas clasificaciones en función de sus manifestaciones:

– Atendiendo a su aparición puede ser: primaria cuando el varón nunca ha sido capaz de conseguir una erección; secundaria cuando ha tenido erecciones pero en la actualidad no puede tenerlas y situacional cuando la pérdida de erección aparece solo ante determinadas situaciones o personas.

– En función de su grado podemos hablar de: total cuando la falta de erección es completa y parcial cuando se producen erecciones pero no lo suficientemente firmes o duraderas como para intentar la penetración.

– Según la causa principal que las provoca se distinguen las orgánicas y las psicológicas, aunque estos dos aspectos en el caso de las disfunciones sexuales suelen ir íntimamente ligados.

Los episodios aislados de falta de erección son muy comunes y afectan prácticamente a todos los varones en algún momento de su vida. Esta pérdida esporádica de la erección no significa que el varón padezca una disfunción eréctil ya que en la mayoría de los casos es causada por la situación general del cuerpo (gripe, cansancio extremo, comidas y bebidas fuera de lo habitual), guarda relación con dificultades como el exceso de tensión, la falta de intimidad y la adaptación a una nueva pareja.

Para que se considere que existe impotencia o disfunción eréctil ésta ha de presentarse en al menos el 25% de las relaciones o intentos de relación sexual.

Trastornos orgásmicos

Características generales

El orgasmo se caracteriza por la aparición de contracciones musculares rápidas y sensaciones placenteras que posteriormente dan paso a una relajación progresiva. No se puede dar una definición exacta de orgasmo en cuanto a intensidad de sensaciones y duración ya que éste es vivido por cada persona de forma diferente y depende de variables como el momento del día, el estado de ánimo, la práctica sexual, etc.

Los trastornos del orgasmo se caracterizan por la persistente dificultad para obtener el orgasmo, su baja o esporádica frecuencia o su ausencia total, a pesar de una suficiente estimulación sexual.

Disfunción orgásmica femenina o anorgasmia

La anorgasmia femenina es la dificultad para alcanzar el orgasmo o la ausencia de este tras una fase de excitación normal, a pesar de que exista una estimulación que podría considerarse adecuada en intensidad, tipo y duración.

Antiguamente se utilizaba el término “frigidez” para denominar todos los trastornos sexuales de la mujer, desde la falta de orgasmo hasta la inhibición de la excitación sexual, pero dado lo impreciso del término y las connotaciones despectivas y peyorativas, se ha abandonado reemplazándolo por el de disfunción orgásmica o anorgasmia.

Se pueden considerar diferentes tipos de anorgasmia:

– Anorgasmia primaria, cuando la mujer nunca ha sentido un orgasmo por ningún medio de estimulación.

– Anorgasmia secundaria, cuando la mujer ha experimentado orgasmos con anterioridad, pero en la actualidad es incapaz de conseguirlo.

– Anorgasmia situacional, se refiere a aquellas mujeres que no consiguen llegar al orgasmo en determinadas situaciones o condiciones (por ejemplo pueden llegar al orgasmo mediante la masturbación pero no con las relaciones de pareja o pueden llegar al orgasmo con una pareja pero no con otra).

– Anorgasmia coital es cuando la mujer es incapaz de llegar al orgasmo durante la penetración, pero si lo consigue con otro tipo de actividad sexual como por ejemplo caricias o estimulación directa del clítoris.

Existen tres factores a tener en cuenta para que una mujer alcance el orgasmo durante el coito.

El primero es que la estimulación vaginal probablemente contribuye poco al reflejo orgásmico, siendo la estimulación del clítoris mucho más importante para este fin.

El segundo es que la intensidad de la estimulación del clítoris varía según la actividad sexual y el coito proporciona una estimulación del mismo tan suave que con frecuencia resulta insuficiente para alcanzar el orgasmo.

El tercero es que la cantidad de estimulación sexual necesaria para llegar al orgasmo es totalmente subjetiva, personal y está muchas veces relacionada con las circunstancias que rodean a la relación sexual.

La forma en que la propia mujer percibe la falta de orgasmos es determinante para que sea considerada un problema, ya que muchas veces está relacionada con una falta de estimulación adecuada (destreza y sensibilidad de la pareja), la fatiga física y las circunstancias de la actividad sexual (intimidad, oportunidad del momento, comodidad).

También hay que tener en cuenta que a veces se confunde la anorgasmia femenina con ciertos casos de eyaculación precoz de la pareja.

Eyaculación precoz

Descripción

Dificultad o imposibilidad del varón para ejercer control sobre el reflejo eyaculatorio, con el resultado de que cuando se excita llega rápidamente al orgasmo sin poder demorarlo o interrumpirlo. Cuando la disfunción es severa el varón eyacula antes de que ocurra la estimulación directa sobre el pene o bien cuando esta es mínima. Uno de los criterios más importantes para considerar una eyaculación como precoz es que se produzca antes de que ambos miembros de la pareja lo deseen y que este factor cause problemas en su relación sexual.

Esta disfunción puede ser primaria cuando se ha producido siempre o secundaria cuando aparece en un momento determinado de la vida. Así mismo también se clasifica como generalizada cuando se da en todas las situaciones sexuales o situacional cuando solo se da ante determinadas situaciones o personas. Los problemas primarios y generalizados son más difíciles de solucionar que los secundarios y situacionales.

Es bastante usual que los varones tengan algunos episodios aislados de eyaculación precoz sin que deba considerarse preocupante. Para que se considere como una disfunción debe aparecer con cierta frecuencia, pudiendo considerarse como referencia el que aparezca al menos en el 25% de las relaciones sexuales.

Este trastorno tiene consecuencias tanto para la relación de pareja como para la persona que lo padece ya que disminuye la posibilidad de sentir altos niveles de excitación por lo que la vivencia de placer está limitada. También puede ser una de las causas secundarias de la aparición de una disfunción eréctil y de la disminución de las sensaciones orgásmicas como consecuencia de un exceso de autocontrol.

Inhibición de la eyaculación y eyaculación retardada

Descripción

Se produce cuando el varón tiene una eyaculación excesivamente lenta o existe una ausencia total de ella.

La inhibición de la eyaculación se caracteriza por la incapacidad de eyacular dentro de la vagina a pesar de tener una erección firme y de alcanzar cotas relativamente altas de excitación. Es una disfunción bastante infrecuente, la pauta más común es la inhibición primaria de la eyaculación, es decir, el varón nunca ha sido capaz de eyacular en la vagina. La inhibición secundaria hace referencia a los varones que después de unos antecedentes normales de eyaculación coital han perdido la capacidad. Tanto en una como en otra, la persona puede por lo general eyacular mediante la masturbación o por la estimulación no coital de la pareja.

La eyaculación retardada se considera el extremo opuesto a la eyaculación precoz, ya que si bien finalmente se logra eyacular en la vagina requiere mucho tiempo y esfuerzos prolongados en la estimulación coital, siendo también a veces la excitación lenta.

Estos cuadros hay que distinguirlos de la eyaculación retrógrada, en la que el hombre tiene experiencia subjetiva de orgasmo pero sin eyaculación aparente, debido a una anomalía orgánica que consiste en el inadecuado cierre del cuello de la vejiga de la orina en el momento del orgasmo, expulsándose la eyaculación en el interior de la vejiga donde se mezcla con la orina.

También hay que tener en cuenta que pueden aparecer episodios esporádicos en los que el varón no consigue eyacular dentro de la vagina o necesita un largo periodo para conseguirlo, debido a situaciones relacionadas con la fatiga, la tensión nerviosa, una enfermedad, el exceso de relaciones sexuales en un tiempo demasiado corto o con el consumo de alcohol y otras drogas.

Disfunciones sexuales por dolor

Coito doloroso o dispareunía

Hace referencia a la aparición de dolor durante el coito. Esta alteración puede aparecer al principio de la relación sexual con penetración, durante su desarrollo o al final de la misma.

El dolor en las mujeres aparece en forma de ardor, dolor cortante, quemadura o contracción y puede estar localizado en la zona externa o interna de la vagina, en el fondo de la región pélvica o el abdomen.

En los varones consiste en dolor en la eyaculación, que se puede localizar normalmente en el pene, aunque también puede aparecer dolor en los testículos o en los órganos internos.

La dispareunía puede producir alteraciones en la excitación sexual y en el orgasmo, así como disminuir el deseo y el interés en las relaciones sexuales por el miedo al dolor.

En cuanto a la frecuencia con la que se presenta, es muy variada, puede darse en todas las relaciones coitales, solo en contadas ocasiones o en determinadas posturas.

Vaginismo

Descripción

Es la contracción involuntaria (espasmo) de los músculos que rodean el tercio exterior de la vagina cuando se intenta la penetración, lo que provoca malestar y dificultad en las relaciones sexuales con penetración.

El vaginismo afecta a mujeres de todas las edades. La intensidad de las contracciones es muy variada, en sus manifestaciones más leves no impide la penetración pero ésta se produce con dolor y molestias, en los casos más extremos es totalmente imposible la penetración, ya que la abertura vaginal se cierra por completo impidiendo incluso la mera inserción de un dedo o un espéculo durante las revisiones ginecológicas.

Generalmente las mujeres afectadas de este trastorno tienen una respuesta sexual adecuada y pueden llegar al orgasmo a través de conductas sexuales que no incluyan la penetración.

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