Psicología

Saber decir no

Saber decir no
Escrito por Todo Ocio

Saber decir no

 

No sé si sucede en todos lados, pero algo que se ha vuelto una especie de broma entre mis hermanas y yo es que somos terribles para decir no. Incluso, un poco en broma y otro poco en serio, hemos llegado a pensar en tomar clases de NO (por cierto agradecería si alguien me dice de un curso para esto).

En el trabajo, en la familia o simplemente a un pretendiente molesto, a todo decimos sí. Lo que termina por meternos en embrollos a veces divertidos y otras no tanto. Y entre más lo pienso, me he dado cuenta de que el problema es que fuimos educadas a agradar a la gente, y en el momento en que dices no a alguien te sientes culpable porque no estas siendo suficientemente acomedidas o agradables.

¿Pero qué pasa cuando dices sí, sí, sí? Pierdes libertad, te quejas todo el día y al final te sientes como un mártir. El decir sí, cuando en realidad querías decir no, termina por causar agotamiento. Vives bajo el deber y nunca bajo el querer. Y a decir verdad, el único antídoto para esta clase de estrés es aprender a decir NO sin remordimientos.

Saber decir no, decir no para quienes tenemos la enfermedad de agradar indiscriminadamente, puede resultar difícil pero aprender a hacerlo con cierta etiqueta puede librarnos de muchos dolores de cabeza. ¿Pero cuándo decir basta? Aquí un par de ejemplos:

NO en el trabajo:

Si eres de las que nunca para, pero cuando le piden un extra dice que sí, incluso a pesar de tener otros compromisos personales o familiares, quizá es porque eres una mujer ambiciosa y el decir que sí a todo te ha abierto puertas para subir en la escalera laboral. No es que esto esté mal, pero simplemente debes saber que una decisión conlleva sus consecuencias. Por eso, si sientes que te alejas de tu pareja o tu familia por tu trabajo, debes comenzar a decir no. Y no te sientas culpable, piensa que esto es sólo una estrategia para devolver algo de balance a tu vida.

 

NO en la familia:

Decir que sí a todo puede hacerte sentir utilizada por tu familia. Una cosa es que estés dispuesta a hacer cosas por ellos por amor, pero todo tiene un límite. Si comienzas a sentir que sólo te usan, es momento de parar y reflexionar. ¿Qué haces por ellos porque los quieres y qué haces por ellos porque te han hecho sentir que es tu exclusivo deber? Es hora de poner reglas y decir que no cuando ya es demasiado.

 

 

No en la pareja:

 

Si sois pareja queda claro que os queréis pero conviene separar el amor de las cuestiones prácticas del día, no conviene que por amor te cargues con tu trabajo y las labores domésticas. Hay que hablar, negociar y repartir las tareas, en esto debes ser firme.

Otro aspecto donde debes decir no es en el tema del sexo, tanto cuando no te apetece como algún juego que no te va.

 

Pero hay varias maneras de decir no, ya que estas con alguien que quieres para no ofenderlo siempre debes de hablare y explicarle tu negativa con total confianza

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