Psicología

¿Qué les pasa a los hombres?

¿Qué les pasa a los hombres?
Escrito por Todo Ocio

¿Qué les pasa a los hombres? Ellas se preguntas desconcertadas ¿qué les pasa a los hombres?. Ellos, responden diciendo las mujeres no saben lo que quieren. Lo cierto es que, las divergencias entre los sexos es un hecho que a más de uno le impide sentirse pleno.

 

 

Y es que a pesar de que los tiempos han cambiado, la soledad no elegida sigue siendo tan angustiante como siempre.

 

Pero cómo no van a existir cortocicuitos entre hombres y mujeres si las palabras de amor quedaron relegadas a un segundo, detrás de las exigencias y los reproches. Este sea, probablemente, uno de los síntomas de esta época narcisista que estamos viviendo, pues como lo explica el sociólogo y psicoanalista Christofer Lasch, “la personalidad narcisista se siente consumida en sus propios deseos.

 

Su apetito desbordado lo lleva a plantear exigencias desmedidas a sus amigos y a su pareja sexual, pero al mismo tiempo, rechaza que le impongan esta exigencias, y aspira a una relación provisional, sin promesas de permanencias por ninguna de las partes”. Dicho esto, imaginar la posibilidad de que un hombre y una mujer coincidan como para compartir una vida en común es casi imposible. ¿Qué pareja se sostiene si la “identidad yo” se impone de modo tal que no le da lugar a la “identidad nosotros”?.

 

Ellas cambiaron, ellos se desorientaron

 

No es novedad que la mujer ha conquistado nuevos espacios. El universo femenino ha dejado de limitarse a la maternidad y los quehaceres domésticos, pues la lucha de las féminas por hacer valer sus derechos ha dado sus frutos. Claro que los hombres no fueron ajenos a esta transformación. Y no es para menos, los roles de ellos también fueron modificados ante el avance de las mujeres. Para dar un ejemplo, ya no les es exclusivo el rol de proveedor, en más de un caso inclusive es la mujer la que sustenta económicamente a la familia.

 

Si bien muchos varones pudieron acomodarse y hasta festejan el nuevo modelo de mujer imperante, no son pocos los que se sienten desorientados. Algunos dicen que ya no saben qué es lo que esperan las mujeres de ellos. Otros aseguran que sienten pánico, pues no están seguros de poder competir con una mujer que advierten como demasiado poderosa. Es evidente que frente a este panorama el hombre ha entrado en crisis. En muchos casos el cazador de alimentos, pero también de mujeres, se ha convertido en presa.

 

Ahora son muchísimas las féminas que salen a la calle a buscar el sustento y también al hombre. Decir esto y asegurar que el modelo de seducción masculina que se basaba en la fuerza y la agresividad ya son obsoletos es lo mismo. Claro que frente a este cambio muchos hombres se sienten descolocados. Más de uno no tiene reparos en afirmar que si es la mujer la que da el primer paso a la hora de la conquista se siente castrado. Otros, los más inseguros, temen transformarse en el hazme reír de una dama y, para evitar cualquier desplante, se refugian en la seguridad que le brinda su soledad, aunque esta elección no los haga sentir plenos.

 

Lo cierto es que la relación se vive cada vez más como fuente de ansiedades, como un examen. Ellos perciben a la mujer actual como un ser insaciable y tienen miedo de no saber acondicionarse a la relación. De ahí que la frase “necesito estar solo” se ha transformado en estos días en un clásico del repertorio masculino. Y no es para menos, no les es nada sencillo hacerse cargo de sus propias debilidades después de tantos años de patriarcado.

 

Claro que no hay que cargar las tintas sólo sobre los varones, ellas también a veces fluctúan en sus reclamos. Cuántas veces le piden a ellos ternura, pero cuántas otras se topan con un hombre tierno y lo subestiman porque les parece demasiado débil. Todos estos aspectos no hacen más que dar cuenta del cortocicuito existente entre hombres y mujeres. Y no ha de ser fácil conquistar el equilibrio, pues mientras ellas y ellos se sientan amenazados frente a la posibilidad del encuentro, mientras no se permitan bajar la guardia para vivir una sólida y devastadora historia de amor, es bastante improbable que hombre y mujeres se respeten como pares y se enriquezcan con sus diferencias.

Sugerencias para ellas

 

 Cada hombre es un mundo, por eso te brindamos algunas sugerencias para que tengas en cuenta a la hora del encuentro:

 

 

El adicto al trabajo. Si es un hombre adicto al trabajo y que quiere tener todo bajo control, trata de establecer un tiempo para estar a solas con él, evitando que hable todo el tiempo de su trabajo, de sus hijos o su ex. Aprovecha ese momento para conversar de otros temas o para hacer actividades divertidas. Es importante que hagas respetar tus sentimientos, tus opiniones o puntos de vista, de no ser así, corres el riesgo de ser avasallada. A su vez, como suele ser hombres con un fuerte razonamiento lógico, es conveniente que tú lo ayudes a identificar sus sentimientos, claro que sin llegar a presionarlo.

 

El celoso. Si es un hombre muy posesivo y celoso, no entres en su juego y evita las restricciones que el intentará imponerte, pues si no lo haces, se generará un vínculo de sometimiento. Compartir amistades y actividades es una buena estrategia a la hora de generar lazos de confianza entre vosotros.

 

 

El indeciso. Si él tiene dificultades para tomar decisiones puedes ser tu la que, alguna vez, tomes las riendas sin llegar a anularle

 

 

Como puedes ver todo tiene remedio, solo hay que actuar con las dos inteligencias, la intelectual y sobre todo la emocional

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Todo Ocio

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